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Muchas personas se consideran lo suficientemente in-formadas (formadas a sí mismas) para "formarse" una opinión sobre un autor. Entre los datos recabados podemos ver en la carpeta etiquetada unas fotos de la obra, una biografía y algunos artículos aparecidos en prensa. Quizá podamos añadir, tambien, algunas páginas del diario que escribió el autor en su adolescencia ... (Aguno etiquetados incluyen tambien información nutricional)
La imagen que el "otro" o los "otros" proyectan sobre el autor. ¿Autor de qué?.
Cuando un grupo determinado de humanos (supongamos que des-enmascarados, no personas sino humanos) certifican, o mejor dicho confirman, la personalidad (apariencia o máscara) artística de un autor, en público y en privado, el autor comienza a sospechar que posiblemente sea artista. Los demás (amigos, enemigos, conocidos, una señora que tomaba el café el dia 20 de Octubre a las tres de la tarde, y Evaristo que pagó tres mil euros por una pequeña acuarela realizada veinte años atrás). ¿Dónde puedo encontrar su curriculum?. Es decir su biografía y relación de méritos que avalen la máscara que los otros han diseñado, sin olvidar tampoco los avales que corroboren sus afirmaciones sobre que cosa "no" es usted.
Presentado el dossier, es muy posible, que emita una opinión. Que confirme o des-confirme (o emita juicios morales según sus patrones actuales) la valided de las afirmaciones y datos expuestos.
No es casualidad, usted no encontrará un curriculum aceptable o creible en parte alguna sobre una máscara que lleva el rótulo: Cayetano. ¿Es esto importante?.
No lo es, pero quizá antes de continuar, hay que hacer una precisión sobre algunas "propiedades" que se le atribuyen a la "máscara", son falsas. Lo son por la sencilla razón de que quienes "califican", confirman o des-confirman, carecen de información necesaria (insuficiente) y trazan un perfil de personalidad basado en conjeturas. Ustedes conocen ese pasatiempo que consiste en dibujar líneas entre una serie de puntos numerados correlativamente. ¿No han observado que faltan cifras?.
La máscara está incompleta, pero habrá que añadir unas cifras. En este caso relacionadas con nuestra forma de medir el tiempo: septiembre del año 1992. Es importante señalar esta fecha en la que se celebró una exposición, en la ciudad de Vitoria, allí se mostraba el trabajo realizado en un periodo que abarcaba 15 años y tambien su conclusión. Es decir, aquella muestra era mi despedida formal de eso que se conoce como mundo del arte.
Desde entonces han sucedido muchas cosas, pero esto explicará (al menos en parte) mi concepción de lo que significa arte. Esencialmente las Obras de Arte, Artistas, Historia del Arte, etc. participan de un espectáculo que representa una Fantasia (así lo entiende la mayoría del común de los mortales). Es Fantasía en tanto y en cuanto observamos y "disfrutamos" de la Obra sabiendo que es una "representación" que re-vivimos inyectándole nuestra propia sangre (prestándole atención, nuestro tiempo de vida, etc.).
Sin embargo, hemos llegado a un punto en el que la Fantasía deriva en Delirio llegando a situaciones socialmente insostenibles. Y es de esas situaciones de las que pretendo hablar. A pesar de que algunos insistan en colocarme la máscara de "Artista Resentido". De ahí la importancia que adquiere la fecha "septiembre del año 1992" que puede servir, de momento, para señalar que sobran dos cifras: La de Artista y la de Resentido.
Así que en la medida de disponibilidad de tiempo y ganas iré enviando una serie de textos (escritos casi siempre a vuelateclado) en los que "exponga" una serie de opiniones personales que, obviamente, son discutibles. "Los otros" pueden modificar los contornos de la máscara (confirmando o des-confirmando) la personalidad (más o menos real) de los lectores-escritores que pasan (de tarde en tarde) por este grupo de noticias.